“Rufino Tamayo: Antología de Grabados del Taller de Mixografia® 1974-1990”
Exposición
“RUFINO TAMAYO:
Antología de Grabados del Taller de Mixografia® 1974-1990”
En las Salas Temporales del Museo para la Identidad
del 26 de Marzo al 25 Junio de 2010
Rufino Tamayo (25 de agosto de 1899 – 24 de junio de 1991). Destacado pintor mexicano, nació en Oaxaca de Juárez, México. Falleció en la Ciudad de México.
EL COLOR Y EL TIEMPO EN LAS MIXOGRAFIAS DE TAMAYO
Tamayo era independiente en su pensamiento y en sus imágenes; desfavorecía movimientos de artes políticamente inspirados, comunes en México a mediados del Siglo XX. Él se opuso a presiones para seguir a sus contemporáneos en crear temas naturalistas “político basados” como Siqueiros, Rivera y Orozco. Tamayo sentía que los muralistas sobre enfatizaron la temática sociopolítica a expensas de la calidad artística y que el arte era una expresión de la humanidad en todo momento y lugar.
Tamayo indicó en su biografía que él quisiera que su arte fuera “universal en naturaleza, pero hablara con un acento mexicano”. Se ubicó más allá de los hechos de la historia. Tuvo que crecer en base a todo lo humano con respecto a la experiencia mexicana. El estilo artístico de Tamayo se centró en la figura humana, animales y el cosmos. Sus habilidades fueron afiladas con piedra temprano en la vida en que él trabajó como un catalogador de los dibujos del Museo de Historia Natural del Estado y de artefactos precolombinos que encontró en sus colecciones.
Más adelante, siguiendo las ideas de los cubistas en el uso del color y de formas más llanas, Rufino Tamayo se convirtió en el primer artista en trabajar la técnica de impresión llamada Mixografía®.
A partir de 1974 a 1990, Tamayo creó un número de trabajos sobre el papel conocido colectivamente como sus impresiones de Mixografía® Este proceso de impresión único originó la colaboración fructuosa del Sr. Luís Remba, fundador del Taller de Gráfica Mexicana. A principios de 1973, Luís y su esposa invitaron a Tamayo a que imprimiera en su taller en la ciudad de México; el artista aceptó pero desafió a Remba para idear una técnica de la impresión que dotaría los trabajos con volumen y que permitiría que él trabajara con una variedad rica de texturas controladas. Más adelante, ese año, Luís Remba pasaría varios meses desarrollando el proceso de Mixografía® para ayudar al artista a crear impresiones tridimensionales mientras que siempre conservaba la calidad gráfica. A este esfuerzo, el artista primero creó sus composiciones directamente sobre una placa de cera de abejas en vez de dibujar la imagen sobre una piedra litográfica o de grabarlas sobre el metal. La imagen de la cera se convirtió en un molde usado para hacer el plato de impresión en los cuales la tinta es aplicada. El nuevo método encantó a Tamayo, que se refirió al proceso de Mixografía® como revolucionario y lleno de posibilidades. Tamayo creó numerosas ediciones impresas con el taller en el transcurso de casi dos décadas.










Este artículo tiene 4 comentarios
marzo 18th, 2010
Me parece sumamente importante que se realice esta exposición, para tener una visión más completa del arte gráfico mexicano.Con frecuencia, nos hemos enfocado en el muralismo del siglo XX,que con toda su importancia, no agota, ni mucho menos, el extenso panorama de la plática mexicana.Congratulaciones.
marzo 25th, 2010
La mixografía es un lenguaje en si mismo, pareciera estar estrechamente relacionado con los caracteres Maya, he ahí la importancia de una exposición de este tipo en el Museo para la Identidad Nacional. Nuestro reconocimiento por tan valiosa iniciativa.
abril 7th, 2010
Emelda, gracias por tus comentarios y apoyo!, nos complacemos y sentimos muy alegres por poder contribuir con el fortalecimiento de la memoria histórica, comunicar, exhibir el patrimonio cultural y difundir la cultura universal para buscar la consolidación de un fuerte sentido de Identidad Nacional.
Gracias!
mayo 30th, 2010
Tamayo realizó una serie de pinturas de las sandías y la de los perros, que son de las más conocidas del autor. …habría que decir que su gran diferencia frente a todo el resto de la pintura mexicana, caracterizada por el dramatismo y la solemnidad y no es que no pintara murales ni que se abstuviera de temas mexicanos sino que es el pintor de la alegría que sus personajes no son mártires y que sus sandías son carnosas, sonrientes y mordisqueables; para Tamayo la pintura es una invitación a vivir… L.E.F.B
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